Thiago 2015
June 29th, 2011Confirmado: Thiago Alcántara se queda en el Barça hasta 2015. O al menos, la temporada que viene (en fútbol nunca se sabe). Tras las profusas especulaciones acerca del destino del canterano, que iban desde una cesión al Atlético de Madrid hasta una venta al Arsenal para abaratar el desembarco de Cesc, el jugador finalmente ha firmado un contrato profesional con la primera plantilla de cuatro años (hasta 2015), con una cláusula de rescisión de 90 millones de euritos. Casi ná.
Como muy bien apuntaba alguien en twitter, gracias a esa firma acaba de pasar de ser «campeón de Europa sub-21, megacrack, purasangre brasileño, hijo de su padre, talento desbordante, mago del balón, mezcla de Messi y Oliver Aton» a convertirse en una simple promesa que ya verás qué problemas de coco arrastra, ya. Al menos, para los dos periodistas más pesados del panorama actual, Caridad y Pedrerol, que no han cesado en los últimos de días de lanzar desde sus respectivas palestras mensajes de sirena hacia el jugador y su entorno para que el chaval acabara fuera del Barça (y dentro del Madrid si puede ser, claro).
Mas como ya digo, esa es la opinión no culé. Los que pensamos en blaugrana sabemos que Thiago aún no es Pelé, pero sí más que un simple canterano de la Masía. Desde el primer momento ha conectado con la grada, ha enamorado al espectador con su trabajo, su talento, su juego en equipo y sus individualidades… El Camp Nou quería disfrutar más del mayor de los Alcántara, y el club se lo ha concedido. Un acierto de Pep, de la secretaría técnica y del propio entorno del jugador.
Ahora lo único que hay que hacer es aguantar durante mes y medio, antes del comienzo de la temporada, la “canción del verano cavernario”: «Con Cesc, la progresión de Thiago se corta». Esta afirmación (que es como decir que la progresión de Messi se corta porque viene un nuevo central) os podrá servir de pista, avispados lectores, de quién tiene o no tiene ni puta idea de fútbol en el periodismo deportivo. Atentos a las señales: en cuanto oigais a alguien decirlo, apuntadle con el dedo con ojos saltones y mueca de zombi.
Y es que prácticamente en ningún momento se pisarán el puesto en el centro del campo del Barça. Cesc no viene para ser tan llegador como lo era en el Arsenal, sino para darle continuidad al juego combinativo que es seña de identidad de este equipo. En cambio, me huele que Thiago va a entrar en el equipo cada vez más cerca del área, y que este año habrá partidos en que llegue a jugar en esa posición de falso delantero-mediapunta en la que se desenvuelve Messi. Y la mayoría de las veces, seguramente de descanso a Iniesta, ya que las jornadas de descanso de Xavi las cubrirá Cesc.
En resumidas cuentas, y dejando aspectos técnicos sobre los cuales solo Guardiola estaría capacitado para explicar, creo que el fichaje prácticamente hecho de Cesc y la renovación de Thiago apuntalan (y de qué manera) la estructura del Barça en su línea más importante: la del centro del campo. Con Xavi-Iniesta-Cesc-Thiago perfectamente escalonados en sus edades, y con otros mediocampistas como Busquets, Keita o Mascherano, aquí hay tiki-taka para rato, de ese que aburre en Madrid, pero que en Barcelona ha rescatado la expresión “el cigarrito de después”.
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